
Revista de Investigación Educativa y Deportiva
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Volumen 4
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2025 |
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Número 11
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Director: Ph.D. Richar Posso Pacheco
Email: rjposso@revistamentor.ec
Web: https://revistamentor.ec/
Editora en Jefe: Ph.D. Susana Paz Viteri
Coordinador Editorial: Ph.D. (c) Josue Marcillo Ñacato
Coordinadora Comité Científico: Ph.D. Laura Barba Miranda
Coordinadora Comité de Editores: Msc. María Gladys Cóndor Chicaiza
Coordinador del Consejo de Revisores: PhD. Javier Fernández-Rio
Revisión
Desafíos y oportunidades en la formación docente en la República Dominicana
Challenges and opportunities in teacher training in the Dominican Republic
Maira Díaz Moreta1
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-8038-1672
Ministerio de Educación. Universidad Católica Nordestana.
San Francisco de Macorís, República Dominicana.1
Autor de correspondencia
Recibido: 18-02-2025
Aceptado: 21-04-2025
Disponible en línea: 15-05-2025
Resumen
La formación docente es clave para la calidad educativa en primaria, esencial para el desarrollo infantil y la inclusión. Aunque ha habido avances en cobertura, siguen desafíos en actualización curricular, formación continua y mejora de la enseñanza. El estudio tiene como objetivo analizar el estado actual de la formación docente en la República Dominicana, incluyendo las políticas gubernamentales, los programas de formación inicial y continua, y las condiciones laborales de los maestros. El tipo de investigación fue documental, lo que viabilizó la búsqueda de investigaciones y estudios asociados al tema desarrollado. La técnica fue la revisión bibliográfica que se basó en el arqueo de artículos y autores que debatieron las políticas públicas en las universidades mediadas por las tecnologías, siguiendo las fases de selección de los temas, depuración bibliográfica y desarrollo interpretativo de los hallazgos. Dentro de los resultados, las políticas públicas constituyen una forma de implementar y la posibilidad de potenciar los procesos formativos asumiendo las tecnologías digitales. Como conclusiones, la formación docente es clave para una educación de calidad en la República Dominicana y América Latina, a fin de fortalecer la capacitación, integrar tecnologías y atender la diversidad, que ayude a enfrentar los desafíos del siglo XXI.
Palabras clave: Formación docente, educación primaria, República Dominicana, políticas públicas, calidad educativa.
Abstract
Teacher training is key to quality education in primary school, essential for child development and inclusion. Although there has been progress in coverage, challenges remain in curricular updating, continuous training and teaching improvement. The objective of this study was to analyze the current state of teacher training in the Dominican Republic, including government policies, initial and continuing training programs, and teachers' working conditions. The type of research was documentary, which made it feasible to search for research and studies associated with the topic developed. The technique was the bibliographic review based on the search for articles and authors who discussed public policies in universities mediated by technologies, following the phases of selection of topics, bibliographic filtering and interpretative development of the findings. Among the results, public policies constitute a way to implement and the possibility of enhancing the formative processes assuming digital technologies. As conclusions, teacher training is key for quality education in the Dominican Republic and Latin America, in order to strengthen training, integrate technologies and address diversity, which will help to face the challenges of the 21st century.
Keywords: Teacher training, primary education, Dominican Republic, public policies, educational quality.
Introducción
La educación es un proceso dinámico y multidimensional en el que los docentes desempeñan un rol esencial en la mejora de la calidad educativa. Para lograr un impacto positivo en el rendimiento escolar, es fundamental que los maestros adquieran conocimientos pedagógicos sólidos y desarrollen competencias que les permitan gestionar eficazmente el aula, aplicar metodologías innovadoras y fomentar el desarrollo integral de los estudiantes. En este sentido, una formación docente centrada en el desarrollo de competencias busca potenciar tanto las habilidades profesionales del magisterio como su capacidad para formar ciudadanos críticos, autónomos y comprometidos con su aprendizaje.
En la República Dominicana, la formación docente ha experimentado importantes reformas en las últimas décadas, especialmente a partir de la implementación de la Ley General de Educación 66-97, promulgada en 1997. Esta legislación representó un punto de inflexión en la profesionalización de la carrera docente, al establecer lineamientos que promovieron la capacitación continua, el desarrollo curricular y la mejora de la infraestructura educativa. Su objetivo principal ha sido garantizar una educación más inclusiva y equitativa para toda la población. Sin embargo, pese a estos avances normativos y estructurales, aún persisten desafíos significativos que dificultan el acceso a una formación docente de calidad. Entre estos retos se encuentran la distribución desigual de los recursos educativos, la insuficiencia de infraestructuras adecuadas, los bajos salarios docentes y la carencia de programas de actualización pedagógica que respondan a las demandas cambiantes del sistema educativo.
En la actualidad, la formación de los docentes no se limita a la etapa inicial de su preparación profesional, sino que abarca un proceso continuo de actualización y perfeccionamiento que les permite adaptarse a las nuevas realidades educativas. No obstante, existen brechas significativas entre diferentes regiones del país, especialmente en áreas rurales y comunidades marginadas, donde las condiciones adversas representan un obstáculo para el acceso a una educación de calidad. La falta de materiales didácticos adecuados, la escasez de tecnologías educativas y las limitaciones en la conectividad a internet afectan directamente el proceso de enseñanza-aprendizaje, limitando las oportunidades de los docentes para desarrollar estrategias innovadoras y brindar a sus estudiantes una educación que responda a las necesidades del siglo XXI.
Este artículo analiza el estado actual de la formación docente en la República Dominicana, evaluando las políticas implementadas, los programas de capacitación y los desafíos que aún limitan su efectividad. De igual manera, propone soluciones para fortalecer la preparación docente, con el objetivo de garantizar una educación de calidad, inclusiva e innovadora que responda a los retos educativos actuales. El análisis busca resaltar la importancia de una formación docente integral que abarque tanto el conocimiento pedagógico como el desarrollo de competencias tecnológicas y metodológicas, esenciales para enfrentar los constantes cambios en el entorno educativo global.
Contexto de la educación primaria en la República Dominicana y la formación docente
La educación primaria en la República Dominicana ha experimentado un notable crecimiento en términos de cobertura, logrando avances significativos en su camino hacia la universalización durante la última década. Este progreso ha sido impulsado, en gran medida, por la implementación de políticas públicas orientadas a garantizar el acceso a la educación para la mayor cantidad de niños y niñas en edad escolar. En este contexto, la promulgación de la Ley General de Educación 66-97 en 1997 representó un punto de inflexión en la transformación del sistema educativo del país, al sentar las bases para una mayor inversión en el sector y establecer principios fundamentales para mejorar la calidad educativa y fortalecer la formación docente. Esta legislación ha permitido desarrollar estrategias encaminadas a optimizar los procesos de enseñanza-aprendizaje, capacitar a los maestros y fomentar una educación más inclusiva y equitativa.
Sin embargo, a pesar de los avances alcanzados en términos de cobertura, persisten desafíos estructurales que limitan la efectividad del sistema educativo y la equidad en el acceso a una educación de calidad. Entre los principales problemas se encuentran la insuficiencia de recursos educativos, la precariedad de la infraestructura escolar en muchas regiones, y las condiciones laborales de los docentes, especialmente en zonas rurales y comunidades marginadas. Estas dificultades no solo afectan el desempeño escolar de los estudiantes, sino que también inciden en la motivación y el desarrollo profesional de los maestros, quienes enfrentan retos significativos en su labor cotidiana.
Ante este panorama, se hace evidente la necesidad de fortalecer la formación docente continua y de calidad, como un mecanismo para actualizar conocimientos pedagógicos y como una herramienta clave para reducir las desigualdades dentro del sistema educativo. La capacitación permanente de los docentes debe enfocarse en la adquisición de nuevas metodologías didácticas, el uso de tecnologías en el aula, el desarrollo de competencias socioemocionales y estrategias para atender la diversidad estudiantil. Por tanto, resulta fundamental que estos programas formativos sean accesibles y pertinentes, adaptándose a las realidades de cada contexto escolar.
La formación docente y su relevancia como proceso educativo e histórico le otorga un carácter evolutivo distintivo a la pedagogía, permitiendo que impulse cambios significativos a través del desarrollo y la transmisión del conocimiento. Este proceso de transformación se manifiesta dentro de la universidad y otras instituciones educativas, en el que se fomenta la creación, el intercambio y la aplicación de saberes en distintos ámbitos del aprendizaje. A medida que las instituciones educativas evolucionan, contribuyen a la formación de profesionales capacitados y a la construcción de nuevas perspectivas y enfoques que responden a las necesidades sociales, científicas y tecnológicas de cada época. De esta manera, el conocimiento cultivado en estos espacios académicos no solo enriquece el desarrollo individual, sino que también impulsa avances en la sociedad en su conjunto (Bennasar-García et al, 2021).
Ante lo señalado, la educación primaria en la República Dominicana debe seguir avanzando en términos de cobertura y debe garantizar que cada estudiante reciba una educación de calidad, independientemente de su ubicación geográfica o condición socioeconómica. Para lograrlo, es imprescindible un compromiso sostenido por parte del Estado, las instituciones educativas y la sociedad en su conjunto, con el objetivo de consolidar un sistema educativo inclusivo, equitativo y capaz de responder a los desafíos del siglo XXI.
Desarrollo
Conceptualización de la formación docente
La formación docente es entendida como un proceso integral y continuo que busca mejorar las competencias de los educadores para responder a las demandas del sistema educativo. De acuerdo al Ministerio de Educación de la República Dominicana [MINERD] (2016), esta formación debe incluir tanto la actualización constante de conocimientos como el desarrollo de habilidades pedagógicas y actitudes reflexivas, adaptadas al contexto del aula y las necesidades de los estudiantes. La formación docente es un proceso dinámico y continuo que exige una actualización permanente para responder a los desafíos del sistema educativo. Es fundamental que los educadores integren conocimientos actualizados, habilidades pedagógicas y una actitud reflexiva, entendiendo la enseñanza como una práctica contextualizada y adaptable a las realidades del aula.
Para González (2021), la formación docente también debe fortalecer la capacidad crítica y reflexiva de los maestros, promoviendo prácticas pedagógicas innovadoras y adaptadas a las características sociales y culturales de los estudiantes. Tardif (2022) resalta que la formación docente debe ser un proceso de socialización profesional que permita a los educadores tomar decisiones pedagógicas informadas y contextualizadas, y Castro (2023) señala que debe ser una herramienta estratégica para la transformación de la práctica educativa, respondiendo a las demandas del siglo XXI.
El perfil del docente debe responder a las competencias requeridas para formar a los niños, niñas y jóvenes del siglo XXI, incluyendo el dominio de contenidos, metodologías adecuadas al currículo, y la integración de tecnologías de la información y comunicación (TIC), lo cual se asocia con el objetivo de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos. A nivel normativo, el compromiso con la actualización y la calidad de la formación docente está establecido en el Pacto Nacional para la Reforma Educativa 2014-2030, que busca alinear los programas de formación con las necesidades de la educación moderna, promoviendo métodos de enseñanza innovadores y una formación docente centrada en el estudiante.
La práctica docente y su reflexión
La práctica docente comprende un conjunto de acciones que se llevan a cabo dentro de un marco institucional y social determinado, condicionado tanto por las tradiciones educativas como por los valores éticos y morales que orientan la labor de los docentes.
Marco legal y normativo de la formación docente en la República Dominicana
El marco legal que regula la formación docente en la República Dominicana está compuesto por varias leyes y normativas. La Ley General de Educación 66-97 establece la educación primaria como gratuita y obligatoria y resalta la necesidad de la formación continua de los docentes para mejorar la calidad educativa. La Ley 139-01 sobre el Estatuto del Docente regula los derechos y deberes de los educadores, promoviendo la profesionalización y capacitación constante. Además, la Ley No. 1-12 sobre el Sistema de Educación reafirma la importancia de la formación docente continua como un componente esencial para mejorar las competencias pedagógicas en todos los niveles educativos. Las políticas nacionales, como la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030, también hacen énfasis en la capacitación docente como una prioridad para el fortalecimiento del sistema educativo.
La Normativa para la Formación Docente del Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio [INAFOCAM (2017) establece un conjunto de directrices orientadas a la actualización pedagógica, el uso de tecnologías en el aula y la integración de nuevas metodologías de enseñanza. Este marco normativo busca fortalecer la formación docente inicial y continua, asegurando que los educadores cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos actuales de la educación en la República Dominicana.
En el contexto de los desafíos y oportunidades en la formación docente en la República Dominicana, esta normativa cobra especial relevancia, debido a que proporciona las bases para la mejora continua del desarrollo profesional de los docentes, alineando las políticas educativas nacionales con los estándares internacionales de calidad educativa promovidos por organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO] (2014, 2018 y 2020) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico [OCDE] (2019).
Uno de los principales desafíos radica en la necesidad de implementar de manera efectiva estas directrices en todo el territorio, especialmente en zonas rurales y marginadas donde los docentes enfrentan limitaciones de acceso a recursos tecnológicos, materiales didácticos actualizados y programas de formación continua pertinentes. La brecha digital y la falta de conectividad en algunas comunidades representan obstáculos significativos para la integración de las tecnologías en el proceso educativo, lo que dificulta la adopción de enfoques pedagógicos innovadores.
Sin embargo, también existen oportunidades dentro de este panorama. La normativa del INAFOCAM abre la puerta a la profesionalización docente con un enfoque más dinámico, promoviendo el uso de herramientas digitales, la formación en competencias socioemocionales y la implementación de estrategias didácticas inclusivas.
El crecimiento de programas de formación a distancia y la cooperación interinstitucional con universidades y organismos internacionales brindan nuevas posibilidades para capacitar a los docentes de manera más flexible y accesible. En este sentido, la formación docente en la República Dominicana debe evolucionar hacia un modelo que garantice el acceso a la capacitación y promueva una enseñanza más contextualizada, equitativa y centrada en el desarrollo integral del estudiante. Para ello, es fundamental fortalecer las políticas de seguimiento y evaluación de los programas de formación, garantizando que las iniciativas impulsadas por el INAFOCAM y otras entidades educativas realmente impacten en la calidad del sistema educativo y en la preparación de los docentes para los retos del siglo XXI.
Formación docente a nivel internacional y en América Latina
A nivel internacional, la formación docente ha sido identificada como un factor clave para mejorar la calidad educativa. La UNESCO, en su informe sobre la formación docente de 2014, subraya la necesidad de capacitar a los maestros en nuevas metodologías y tecnologías, asegurando que estén preparados para enfrentar los retos educativos del siglo XXI. La OCDE, a través del estudio TALIS, también resalta la importancia de la formación continua y el apoyo institucional a los docentes. En América Latina, varios países han implementado políticas para fortalecer la formación de los educadores, con un enfoque en la inclusión y la equidad. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en su informe sobre la educación en la región, enfatiza la necesidad de invertir en la capacitación inicial y continua de los docentes para mejorar la calidad educativa.
La formación docente en la República Dominicana ha avanzado considerablemente desde la promulgación de la Ley General de Educación No. 66-97 en 1997, que promovió la profesionalización del magisterio y la mejora de la calidad educativa. Sin embargo, persisten desafíos importantes, como la desigualdad en el acceso a recursos, la falta de infraestructura adecuada, y la insuficiencia de programas de formación continua accesibles y actualizados. Las escuelas rurales enfrentan mayores dificultades, como la escasez de materiales y la falta de acceso a tecnologías.
La formación inicial de los docentes de Educación Física en la República Dominicana se lleva a cabo en universidades y centros especializados, como la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU). Sin embargo, enfrenta desafíos significativos en la integración de metodologías innovadoras y en la incorporación efectiva de tecnologías digitales en el proceso de enseñanza y aprendizaje. A pesar de los esfuerzos por modernizar los programas académicos, sigue existiendo una brecha entre la teoría impartida en las aulas y la realidad de la práctica educativa en distintos contextos escolares.
La incorporación de las TIC por parte de los docentes en instituciones de educación superior, como la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Recinto San Juan, y el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), Recinto Urania Montás, representa un desafío clave para la construcción de nuevos proyectos curriculares y el fortalecimiento de la formación estudiantil (García-Rosado, 2022). La integración de tecnologías digitales en estos espacios académicos está estrechamente relacionada con el uso de plataformas virtuales y entornos de intercambio digital, que han pasado a ser herramientas fundamentales en los procesos educativos actuales (Jacovkis et al., 2020).
Por otro lado, la formación continua juega un papel clave en la actualización y desarrollo profesional de los docentes, permitiéndoles adquirir nuevas estrategias didácticas y adaptarse a los cambios en el currículo y en las tendencias pedagógicas. No obstante, este proceso enfrenta barreras importantes, como la falta de incentivos, la baja remuneración, y la escasez de programas de capacitación que respondan realmente a las necesidades del aula. En muchos casos, las oportunidades de formación continua son limitadas y no están alineadas con las demandas específicas de los docentes en sus respectivos entornos educativos.
Para fortalecer tanto la formación inicial como la continua, es fundamental desarrollar políticas que fomenten la innovación pedagógica, el uso de recursos tecnológicos accesibles, y la implementación de estrategias de aprendizaje activo. De igual, es necesario generar condiciones laborales más atractivas para los docentes, asegurando que la actualización profesional sea un requisito y una oportunidad de crecimiento y reconocimiento dentro del sistema educativo.
Formación docente en la provincia de San Juan de la Maguana
En la provincia de San Juan de la Maguana, las políticas educativas nacionales se complementan con iniciativas locales de formación docente. Estas incluyen programas de capacitación continua que buscan mejorar las competencias pedagógicas y tecnológicas de los maestros, especialmente en áreas rurales. A través de talleres, cursos y proyectos educativos, se promueve la actualización constante de los docentes para que puedan enfrentar los desafíos pedagógicos y tecnológicos del contexto actual.
En estos contextos, la labor docente trasciende la simple adquisición de nuevas competencias y conocimientos, convirtiéndose en un proceso dinámico donde la exploración de estrategias pedagógicas innovadoras adquiere un papel central en la formación académica. Esta constante búsqueda de herramientas que optimicen la práctica educativa motiva tanto a docentes como a estudiantes a interactuar con diversas teorías sobre la educación. Sin embargo, en muchas ocasiones, estas teorías son asumidas como reglas establecidas en lugar de ser vistas como un espacio de diálogo e intercambio de saberes (Estrada y Bennasar, 2021).
Las Competencias en la formación docente en la República Dominicana
La formación docente en la República Dominicana abarca un conjunto de competencias fundamentales para mejorar la calidad educativa en un entorno en constante transformación. Entre ellas, se destaca el desarrollo personal y profesional, que implica el compromiso con la formación continua, la autorregulación emocional, el ejercicio ético de la profesión y la actualización en el uso de TIC para optimizar el desempeño docente. En el ámbito sociocultural, los maestros deben fomentar la diversidad, promover valores como el respeto y la justicia, establecer una comunicación efectiva con los estudiantes y la comunidad, y estimular el pensamiento crítico y la reflexión sobre la realidad social. Asimismo, es esencial que comprendan el desarrollo cognitivo, afectivo y social de los estudiantes, adaptando sus estrategias pedagógicas a sus necesidades individuales (MESCYT, 2015).
En el aspecto pedagógico, los docentes deben diseñar e implementar estrategias de enseñanza que integren el contexto, la diversidad y el currículo, además de evaluar de manera continua los logros de aprendizaje de sus estudiantes. De igual manera, que dominen los contenidos del currículo nacional y las metodologías específicas de su área, garantizando la construcción de aprendizajes significativos (MESCYT, 2015).
En cuanto a la gestión escolar, se espera que participen activamente en la toma de decisiones, colaboren en la organización institucional y contribuyan a la construcción de un clima de respeto y responsabilidad (MESCYT, 2015). La aplicación de estrategias de enseñanza y aprendizaje debe incluir metodologías diversas que favorezcan el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo y el uso de recursos didácticos variados, promoviendo un aprendizaje profundo y significativo en los estudiantes (Diseño Curricular Nivel Primario, 2016).
Formación Inicial de los docentes y condiciones laborales en la República Dominicana
La formación inicial se ofrece a través de universidades públicas y privadas, pero se ha criticado por la insuficiente preparación práctica y el uso limitado de nuevas metodologías y tecnologías. Programas como el de la UASD han introducido enfoques pedagógicos innovadores, aunque persisten limitaciones en los recursos y la formación práctica.
La formación inicial de los docentes en la República Dominicana, impartida principalmente por instituciones universitarias, ha sido objeto de críticas debido a su falta de actualización pedagógica y la escasa práctica en contextos rurales. Asimismo, la integración de las TIC en la enseñanza aún representa un desafío, debido a que persisten deficiencias en la capacitación docente y en la disponibilidad de recursos tecnológicos, especialmente en zonas rurales (MESCYT, 2015; Diseño Curricular Nivel Primario, 2016).
Las condiciones laborales de los docentes influyen directamente en la calidad educativa. Aunque en los últimos años se han registrado mejoras en la remuneración, los salarios siguen siendo bajos en comparación con otras profesiones, lo que puede afectar la motivación del personal educativo. Factores como la sobrecarga laboral, la escasez de recursos y la inestabilidad en los contratos impactan de forma negativa en su desempeño y bienestar emocional. Estas condiciones han contribuido a una alta rotación docente y a elevados niveles de estrés, lo que repercute en la calidad de la enseñanza.
A pesar de los avances, la formación docente continúa enfrentando retos significativos. Entre las principales dificultades se encuentran la desactualización de los programas de formación inicial, la limitada oferta de formación continua pertinente y la insuficiente integración de las TIC en los procesos educativos. No obstante, existen oportunidades de mejora a través de la cooperación internacional, la implementación de metodologías innovadoras y el fortalecimiento de la vinculación entre universidades y centros educativos. El fortalecimiento de las condiciones laborales y el respaldo institucional son elementos clave para elevar la calidad del sistema educativo.
Desafíos y oportunidades de mejora
La formación docente en el nivel primario en la República Dominicana enfrenta varios desafíos que requieren ser abordados de manera integral. Una de las principales necesidades es la actualización pedagógica, que debe enfocarse en metodologías activas y el uso de nuevas tecnologías educativas. Es esencial la formación continua en áreas como la educación inclusiva y la atención a la diversidad, para garantizar una educación de calidad a todos los estudiantes, independientemente de sus necesidades. En este sentido, los programas de formación deben capacitar a los docentes para aplicar metodologías adaptativas y estrategias inclusivas.
Otro aspecto clave es el desarrollo de competencias socioemocionales en los docentes, que les permitan gestionar el aula, manejar conflictos y crear un ambiente de respeto. La formación debe incluir talleres en habilidades socioemocionales y en liderazgo para mejorar la convivencia escolar. El docente debe incorporar componentes prácticos, como prácticas pedagógicas supervisadas y redes de aprendizaje profesional, que faciliten la aplicación de los conocimientos adquiridos.
La situación actual de la formación docente en el país se caracteriza por la desigualdad en la calidad de los programas y un enfoque tradicional en la enseñanza. Para mejorar la calidad, se proponen estrategias como la implementación de un sistema de formación continua obligatorio, el fomento de comunidades de aprendizaje entre los docentes y la colaboración con instituciones internacionales. El enfoque por competencias, que prepara a los maestros para gestionar el aula de manera efectiva, utilizar herramientas tecnológicas y atender a un alumnado diverso, se presenta como una tendencia clave para la mejora de la formación. Las estrategias pedagógicas eficaces promueven un aprendizaje significativo al utilizar materiales diversos y fomentar la investigación, el descubrimiento y la indagación, adaptadas a las características de los estudiantes y los recursos disponibles.
La formación inicial docente en la República Dominicana enfrenta críticas por la falta de actualización pedagógica y la limitada integración de las TIC en la enseñanza. Además, los programas a menudo no preparan adecuadamente a los futuros docentes para las realidades del aula, especialmente en contextos rurales o marginados, y hay una escasa formación en diversidad educativa.
El uso de las TIC es un área crítica, ya que, aunque existen programas de formación en tecnología educativa, el acceso a los recursos y la capacitación efectiva sigue siendo insuficiente. A esto se añade la falta de recursos en muchas escuelas, especialmente en áreas rurales, lo que limita la integración de la tecnología en las clases.
Se trata de un universo específico de tecnologías y avances científicos que propugnan una serie de innovaciones y aplicaciones que tratan de potenciar y consolidar proyectos educativos trascendentes (García-Rosado). Las condiciones laborales de los docentes, aunque han mejorado en términos salariales, continúan siendo un obstáculo debido a bajos salarios, sobrecarga de trabajo y falta de estabilidad laboral, lo que impacta negativamente en su motivación y desempeño. Entre los desafíos persistentes en la formación docente se incluyen la necesidad de actualización constante en conocimientos pedagógicos y tecnológicos, el manejo de la diversidad en el aula, el desarrollo de competencias socioemocionales, la gestión efectiva del aula, y la implementación de una evaluación integral.
Evaluación y Desafíos
La evaluación continua del docente es un procedimiento sistemático y periódico que facilita el seguimiento y la optimización de su desempeño en el aula. A través de este proceso, se pueden identificar fortalezas y aspectos a mejorar, lo que permite diseñar estrategias específicas para potenciar la calidad de la enseñanza. Su propósito principal es fomentar el crecimiento profesional del docente, garantizando su actualización constante y el desarrollo de competencias pedagógicas que respondan a las necesidades cambiantes del contexto educativo. Esta evaluación contribuye a la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje, promoviendo prácticas innovadoras y favoreciendo un ambiente educativo más eficaz e inclusivo.
La evaluación continua del docente debe basarse en un enfoque integral que considere no solo sus conocimientos académicos, sino también sus competencias socioemocionales, metodologías de enseñanza y habilidades tecnológicas. Para lograrlo, es fundamental que los docentes participen en procesos de autoevaluación y coevaluación, lo que les permitirá reflexionar sobre su práctica y recibir retroalimentación constructiva de sus colegas.
El uso de las TIC puede optimizar este seguimiento, facilitando la recopilación y análisis de datos sobre su desempeño. La retroalimentación constante, proveniente de diversas fuentes, resulta clave para el perfeccionamiento de la labor docente, permitiendo la identificación de fortalezas y áreas de mejora. A partir de estos resultados, se deben diseñar planes de mejora personalizados que establezcan metas profesionales claras y brinden acceso a programas de formación adecuados.
Es imprescindible que la evaluación se adapte al contexto educativo en el que se desarrolla cada docente, considerando las características y diversidad de los estudiantes. Para ello, se deben definir indicadores específicos y medibles que permitan evaluar de manera objetiva su impacto en el aprendizaje y desarrollo estudiantil. En este sentido, la evaluación continua debe concebirse como un proceso formativo, colaborativo y orientado al crecimiento profesional, con el propósito de elevar la calidad educativa. Sin embargo, estos programas enfrentan dificultades como la falta de continuidad, la desigualdad en el acceso a la formación y la baja participación docente. Para superar estos desafíos, es necesario fortalecer la calidad de los contenidos y adecuar los programas a las necesidades reales de los maestros.
Una evaluación integral que abarque tanto el conocimiento académico como las habilidades prácticas, emocionales y de liderazgo contribuirá a construir un sistema educativo más inclusivo, equitativo y alineado con las necesidades de los estudiantes.
Políticas educativas y reformas recientes en la República Dominicana
En los últimos años, el gobierno dominicano ha implementado diversas reformas educativas con el objetivo de mejorar la formación docente. Estas reformas abarcan la creación de programas de capacitación continua, el fortalecimiento de la formación inicial y la mejora de la infraestructura educativa.
La educación, como pilar fundamental en el desarrollo de cualquier sociedad, debe ser vista no como un proceso de adquisición de conocimientos, sino como un medio para formar individuos capaces de enfrentar los retos del futuro. En este sentido, el currículo juega un elemento esencial al proporcionar los marcos de aprendizaje necesarios para fortalecer las competencias y habilidades de los estudiantes.
Para García-Rosado (2023), las inversiones en educación, como estrategia de política pública, promueven la preparación de los estudiantes en diversas áreas clave que el país debe explorar. Esta inversión resalta la necesidad urgente de lograr una transformación en la educación superior, considerándola como una plataforma fundamental para consolidar las bases curriculares y tecnológicas que guiarán el futuro nacional.
Programas de capacitación docente y formación continua
La capacitación continua es esencial para el desarrollo profesional de los docentes, pero su participación ha sido limitada por factores como la falta de tiempo, baja remuneración y condiciones laborales precarias. Aunque existen programas importantes como el Programa de Capacitación Docente y el Plan Nacional de Formación en Tecnología Educativa, hay desafíos en cuanto a la diversificación de contenidos y la relevancia de los programas para las necesidades del aula.
El programa Quisqueya Aprende Contigo tiene como objetivo principal la erradicación del analfabetismo en la República Dominicana, brindando oportunidades de aprendizaje a personas jóvenes y adultas. Además de su impacto en la alfabetización, este programa también capacita a educadores en metodologías innovadoras para mejorar la enseñanza y garantizar una educación más inclusiva y efectiva.
Las Escuelas de Excelencia representan una iniciativa que busca elevar la calidad educativa a través de la implementación de modelos educativos avanzados en escuelas seleccionadas. Este programa promueve la adopción de mejores prácticas pedagógicas, fomentando la innovación en la enseñanza y el aprendizaje, con el fin de crear instituciones de referencia que sirvan como ejemplo para otras escuelas del país.
La Capacitación Docente Continua ofrece una serie de cursos y talleres diseñados para fortalecer las competencias pedagógicas de los maestros, asegurando su actualización en metodologías y estrategias didácticas. Sin embargo, este programa enfrenta desafíos como la falta de recursos, problemas logísticos y la limitada participación de los docentes debido a sus múltiples responsabilidades laborales.
El programa de Uso de Tecnologías Educativas busca dotar a los docentes de habilidades en herramientas digitales para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje. A pesar de su importancia en la educación actual, enfrenta dificultades significativas, especialmente en zonas rurales, donde la infraestructura tecnológica es limitada y el acceso a equipos y conectividad sigue siendo un reto para muchas comunidades educativas.
Las Instituciones clave en la formación docente en la Republica Dominicana
Entre las principales instituciones responsables de la formación docente en la República Dominicana están el Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (INAFOCAM), la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), y el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), entre otras. Estas instituciones juegan un papel fundamental en la capacitación de los educadores, con programas enfocados en la educación inclusiva, el uso de tecnologías y el desarrollo de competencias pedagógicas.
Propuestas para Mejorar la Formación Docente en la República Dominicana
Para mejorar la calidad de la formación docente en la República Dominicana, se propone un enfoque integral que abarque tanto la formación inicial como la continua. Las principales propuestas incluyen:
La formación continua de los docentes debe centrarse en metodologías innovadoras que promuevan el aprendizaje activo, el pensamiento crítico y la creatividad. Para lograrlo, es fundamental actualizar los programas de capacitación e incorporar estrategias efectivas como la enseñanza basada en proyectos, el aprendizaje cooperativo y el uso de herramientas digitales. Es esencial ofrecer formación en el manejo de tecnologías educativas, proporcionando a los maestros las habilidades necesarias para integrar plataformas digitales en su práctica pedagógica.
Garantizar una educación inclusiva requiere que los docentes estén preparados para atender la diversidad en el aula. La capacitación en educación inclusiva debe enfocarse en desarrollar habilidades para trabajar con estudiantes con diferentes capacidades y necesidades educativas especiales. De igual, es evidente que los maestros aprendan a utilizar metodologías adaptativas, permitiéndoles ajustar contenidos, materiales y estrategias de evaluación en función de las particularidades de cada estudiante.
Además de las competencias pedagógicas, los docentes necesitan fortalecer sus habilidades socioemocionales para gestionar eficazmente el aula y crear un ambiente de aprendizaje positivo. La capacitación en este ámbito debe incluir el manejo de emociones, la resolución de conflictos y estrategias para fomentar el respeto y la convivencia. De igual manera, es importante que los maestros desarrollen habilidades de liderazgo y gestión del aula, facilitando la participación activa y la motivación de los estudiantes.
Para garantizar una actualización constante de los docentes, es necesario reforzar los programas de formación continua mediante talleres y cursos centrados en metodologías activas y colaborativas. La creación de centros especializados en formación profesional docente permitiría proporcionar un aprendizaje continuo a lo largo de toda la carrera, asegurando que los maestros se mantengan actualizados en las mejores prácticas educativas.
La integración de experiencias prácticas en la formación docente es fundamental para que los maestros puedan aplicar lo aprendido en contextos reales de enseñanza. Es recomendable implementar programas de prácticas pedagógicas supervisadas, en los que los docentes puedan recibir orientación mientras adquieren experiencia en el aula. Asimismo, la creación de redes de aprendizaje profesional facilitaría el intercambio de conocimientos, recursos y experiencias entre educadores, fortaleciendo su desarrollo profesional.
Un sistema integral de formación docente, acompañado de colaboración internacional, garantizaría una capacitación accesible y obligatoria durante toda la carrera docente. Establecer alianzas con instituciones educativas de otros países permitiría enriquecer los programas de formación mediante el intercambio de conocimientos y experiencias, contribuyendo al desarrollo de un enfoque más global y actualizado en la enseñanza.
Adoptar un enfoque basado en competencias es clave para preparar a los docentes ante los retos del siglo XXI. Este enfoque les permite desarrollar habilidades para gestionar eficazmente el aula, atender a una población estudiantil diversa y aplicar metodologías innovadoras que favorezcan el aprendizaje significativo.
El desarrollo profesional continuo es un factor determinante en la retención de docentes y en la mejora de la calidad educativa. Diseñar programas que fomenten la motivación y el compromiso de los maestros contribuirá a su permanencia en el sistema educativo y garantizará una enseñanza de mayor calidad para los estudiantes.
El enfoque de competencias busca desarrollar no solo conocimientos teóricos, sino también habilidades, actitudes y valores en los docentes, adaptados a las demandas del contexto educativo y social. Este enfoque promueve tanto el desarrollo personal de los maestros como el aprendizaje significativo de los estudiantes.
Competencias para los Docentes
Las competencias docentes abarcan un conjunto de habilidades, conocimientos y actitudes que permiten a los maestros desempeñar su labor de manera efectiva, adaptándose a las necesidades del entorno educativo y de los estudiantes. A continuación, se presentan las principales competencias que todo docente debe desarrollar:
Competencias pedagógicas y didácticas: Los docentes deben dominar estrategias de enseñanza que fomenten el aprendizaje significativo, lo cual incluye la capacidad de planificar, implementar y evaluar procesos educativos utilizando metodologías activas, el aprendizaje basado en proyectos y el uso de recursos tecnológicos.
Competencias en evaluación del aprendizaje: Es esencial que los docentes sepan diseñar e implementar estrategias de evaluación formativa y sumativa para medir el progreso de los estudiantes. La capacidad de proporcionar retroalimentación efectiva y de utilizar diferentes técnicas de evaluación mejora el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Competencias en tecnología educativa: El uso de herramientas digitales y plataformas educativas es clave en la enseñanza actual. Los docentes deben estar capacitados en el manejo de tecnologías aplicadas a la educación, promoviendo el aprendizaje interactivo y adaptado a la era digital.
Competencias en atención a la diversidad e inclusión: La educación inclusiva requiere que los maestros desarrollen estrategias para atender a estudiantes con diversas necesidades. Esto implica adaptar contenidos, utilizar metodologías flexibles y promover la equidad en el aula para garantizar el acceso a una educación de calidad para todos.
Competencias socioemocionales y de gestión del aula: La inteligencia emocional y el liderazgo son fundamentales en la labor docente. Los maestros deben ser capaces de gestionar el aula de manera efectiva, fomentar la convivencia, resolver conflictos y motivar a los estudiantes, creando un ambiente propicio para el aprendizaje.
Competencias en comunicación y trabajo colaborativo: Los docentes deben poseer habilidades comunicativas que les permitan interactuar con estudiantes, colegas, familias y la comunidad educativa. Además, deben fomentar el trabajo en equipo y la colaboración para fortalecer el aprendizaje colectivo y la mejora institucional.
Competencias investigativas y de innovación: Un docente debe estar en constante actualización y mejora de su práctica educativa. La investigación educativa y la capacidad de innovar en metodologías y estrategias de enseñanza permiten a los maestros mejorar su desempeño y responder a los desafíos educativos actuales.
Competencias éticas y ciudadanas: El docente enseña conocimientos y promueve valores. La ética profesional, el compromiso con la equidad, la promoción de la ciudadanía activa y el respeto por la diversidad cultural son esenciales en su desempeño.
Competencias para el desarrollo profesional continuo: La formación docente no termina con la titulación inicial. Es importante que los maestros tengan la disposición de actualizarse constantemente, participar en programas de formación continua y reflexionar sobre su práctica para mejorarla.
El desarrollo de estas competencias garantiza una enseñanza de calidad y permite a los docentes enfrentar los retos de la educación del siglo XXI, adaptándose a las necesidades cambiantes de los estudiantes y del entorno educativo.
Competencias para los estudiantes
Competencia cognitiva: Fomentar el pensamiento crítico mediante estrategias de aprendizaje activo.
Competencia social y emocional: Desarrollar habilidades de interacción social y gestión emocional, promoviendo el trabajo en equipo y la resolución pacífica de conflictos.
Competencia digital: Capacitar a los estudiantes para utilizar tecnología de manera eficiente en su aprendizaje.
Áreas de formación docente más comunes en el país
Pedagogía y Didáctica: Formación sobre teorías del aprendizaje, estrategias de enseñanza y gestión del aula.
Educación inclusiva: Formación para atender la diversidad en el aula, adaptando metodologías para estudiantes con discapacidades o necesidades especiales.
Uso de tecnologías: Capacitación en herramientas digitales y plataformas educativas.
Evaluación educativa: Formación en la creación y aplicación de evaluaciones justas y efectivas.
Gestión del aula: Habilidades para manejar el comportamiento de los estudiantes y organizar eficientemente las actividades.
Didáctica específica por áreas: Formación en metodologías para enseñar disciplinas específicas.
Liderazgo y gestión educativa: Capacitación para roles de liderazgo y gestión dentro de las instituciones educativas.
Formación en Lenguas Extranjeras: Formación en la enseñanza de idiomas, especialmente inglés.
Educación Ambiental: Formación en temas relacionados con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente.
Este enfoque integral, centrado en el desarrollo de competencias tanto de los docentes como de los estudiantes, busca mejorar la calidad educativa y adaptar la formación docente a los retos actuales del sistema educativo.
Estrategia de formación docente: una propuesta integral
Para abordar los desafíos mencionados, se propone una estrategia integral de formación docente, que incluya los siguientes componentes:
1. Diseño de un sistema de formación continua obligatorio y accesible: Establecer un sistema que garantice que todos los maestros reciban formación continúa durante su carrera profesional, con un enfoque práctico y basado en la realidad del aula.
2. Redes de aprendizaje profesional: Crear comunidades de aprendizaje entre los docentes, donde puedan intercambiar experiencias, recursos y estrategias pedagógicas.
3. Colaboración con instituciones internacionales: Fortalecer la cooperación con organismos internacionales y universidades extranjeras para que los maestros puedan acceder a programas de formación de calidad internacional.
En este contexto, es necesario revisar los programas de formación docente y establecer propuestas que permitan mejorar la calidad de la educación primaria en la República Dominicana
Estrategias para la Implementación de la Propuesta
A. Diseño de un Plan de Formación Docente Integral: El plan debe integrar diversas áreas de formación, proporcionando tanto cursos teóricos como prácticos, talleres y espacios para la reflexión docente. El enfoque debe centrarse en el aprendizaje práctico y colaborativo, permitiendo que los docentes aprendan de la práctica y entre ellos. Es importante que se incluyan prácticas docentes supervisadas y momentos dedicados a la reflexión conjunta, favoreciendo el intercambio de experiencias y conocimientos. El plan debe también incluir formación continua en el uso de tecnologías digitales, con el fin de que los docentes puedan actualizar y diversificar sus metodologías pedagógicas. Por otro lado, es fundamental ofrecer capacitación en áreas socioemocionales, como la inteligencia emocional, el manejo del estrés y la resolución de conflictos, tanto para el bienestar de los docentes como de los estudiantes, creando un ambiente de trabajo más saludable y armonioso.
B. Evaluación y Seguimiento del Proceso: La implementación del plan debe contar con un sistema de seguimiento y evaluación constante para medir el impacto de la formación docente en el desempeño en el aula, el uso de metodologías innovadoras y la mejora en el rendimiento estudiantil. Este sistema de evaluación debe incluir observaciones periódicas en el aula, donde se evalúe el desempeño docente a través de retroalimentación de pares y autoevaluaciones. Además, se debe recabar información valiosa de docentes y estudiantes mediante encuestas y entrevistas para identificar áreas de mejora y ajustar las estrategias de formación, asegurando que el proceso de aprendizaje sea efectivo y ajustado a las necesidades de todos los involucrados.
C. Programas de Formación Continua: Los programas de formación continua deben estar enfocados en la actualización pedagógica, el desarrollo de nuevas tecnologías educativas y la reflexión crítica sobre la práctica docente. Estos programas deben ser diseñados para ser flexibles y accesibles para todos los docentes, particularmente aquellos que se desempeñan en el contexto de la educación primaria. La formación continua permitirá que los docentes mantengan una mejora constante en sus competencias pedagógicas y tecnológicas, adaptándose a los cambios y retos del entorno educativo de manera efectiva.
Impacto de la capacitación y la formación docente en la calidad educativa
A medida que las instituciones de formación docente continúan innovando y adaptando sus programas a las necesidades del siglo XXI, la calidad educativa en la República Dominicana mejora gradualmente. El impacto de una formación docente de calidad se refleja en el desarrollo profesional de los educadores y en la mejora del rendimiento académico de los estudiantes. La educación que reciben los estudiantes depende en gran medida de la calidad y preparación de sus maestros. Por lo tanto, invertir en la formación continua de los docentes no es solo una inversión en los maestros, sino también en el futuro de los estudiantes y en la sociedad en general
Discusión sobre los Resultados de la Formación Docente en la República Dominicana
La formación docente en la República Dominicana enfrenta desafíos significativos, a pesar de los avances en acceso a la educación primaria. Aunque la cobertura educativa ha mejorado, aún persisten problemas en áreas rurales y en el sistema de formación docente. La Ley General de Educación 66-97 y otras políticas respaldan la mejora educativa, pero la formación docente continúa siendo un área crucial para garantizar la calidad educativa.
La formación docente debe ser unos procesos continuos y reflexivos, que no solo aborde el conocimiento técnico, sino que también incluya competencias socioemocionales, éticos y sociales. Los docentes deben ser profesionales reflexivos capaces de adaptarse a los cambios, comprender las necesidades de los estudiantes y manejar la diversidad en sus aulas. Esto es esencial en un contexto social y cultural diverso como el de la República Dominicana.
El perfil del docente del siglo XXI debe incluir no solo capacidades pedagógicas, sino también habilidades tecnológicas para enfrentar los desafíos de un entorno educativo digitalizado. La implementación de estrategias pedagógicas innovadoras y el uso de tecnologías deben ser prioridad, además de la motivación y el apoyo a la autonomía profesional de los docentes.
La práctica docente se ve influenciada por factores institucionales y sociales, lo que implica que, además de la formación inicial, los docentes necesitan formación continua en gestión emocional y habilidades socioemocionales. Esto es especialmente relevante en contextos vulnerables como la provincia de San Juan de la Maguana.
Una propuesta integral para mejorar la formación docente incluye la implementación de programas de formación continua obligatorios, con énfasis en metodologías activas y competencias tecnológicas. Además, se destaca la importancia de desarrollar competencias socioemocionales en los docentes, lo que les permitirá gestionar el aula de manera efectiva y fomentar un ambiente educativo positivo.
Finalmente, la retención docente es fundamental para garantizar la estabilidad y la calidad educativa. La formación continua no solo mejora la enseñanza, sino que también motiva a los docentes y les ayuda a adaptarse a un entorno cambiante. Por lo tanto, es esencial crear programas de desarrollo profesional que apoyen a los docentes a lo largo de su carrera. El enfoque de competencias, que integra habilidades pedagógicas, tecnológicas, socioemocionales y evaluativas, es clave para preparar tanto a los docentes como a los estudiantes para los retos del siglo XXI.
Las propuestas para mejorar la formación docente en la República Dominicana son fundamentales para garantizar una educación de calidad. En mi opinión, la clave está en una formación integral, que aborde los aspectos pedagógicos y curriculares y el desarrollo de las competencias socioemocionales, la integración de las tecnologías y el fomento de un liderazgo educativo que valore el trabajo colaborativo y el desarrollo profesional continuo. Solo a través de este enfoque, será posible crear un sistema educativo que prepare a los estudiantes para enfrentar los desafíos del futuro y a los docentes para ser agentes de cambio en sus aulas.
Conclusión
La formación docente es esencial para la mejora de la calidad educativa en la República Dominicana y en América Latina. A nivel internacional, organismos como la UNESCO y la OCDE han establecido directrices para la mejora de la capacitación docente, y los países latinoamericanos, incluida la República Dominicana, han adoptado diversas políticas y leyes para garantizar la profesionalización continua de los educadores. La implementación de estas políticas en el ámbito local, como en la provincia de San Juan de la Maguana, es clave para asegurar que todos los docentes cuenten con las herramientas necesarias para enfrentar los retos educativos del siglo XXI y contribuir a una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos.
A pesar de los avances en la formación docente en la República Dominicana, persisten desafíos importantes que requieren atención continua. Es crucial mejorar la calidad de la formación inicial y hacer que los programas de formación continua sean más accesibles y adaptados a las necesidades reales de los docentes, teniendo en cuenta las transformaciones del entorno educativo. Además, es esencial fortalecer las condiciones laborales de los maestros, incluyendo no solo mejores salarios, sino también recursos y apoyo emocional y profesional. La formación docente enfrenta desafíos significativos, pero también oportunidades para mejorar mediante políticas educativas innovadoras, la colaboración entre instituciones y el apoyo constante a los maestros. Esto contribuirá a una educación más inclusiva, equitativa y de calidad en el país.
Se destacan áreas prioritarias en la formación docente, como la pedagogía, la didáctica, la educación inclusiva, el uso de tecnologías, la evaluación educativa, y la gestión del aula. También se enfatiza la necesidad de preparar a los maestros en competencias digitales, socioemocionales y en la atención a la diversidad, con el objetivo de ofrecer una educación integral y de calidad para todos los estudiantes.
Aunque la formación docente ha mejorado a través de diversas iniciativas, sigue siendo necesario un esfuerzo conjunto entre el gobierno, las universidades y las organizaciones no gubernamentales para garantizar una educación de calidad que responda a los desafíos del siglo XXI. Las instituciones educativas dominicanas desempeñan un papel crucial en este proceso, formando docentes capaces de mejorar la calidad del sistema educativo.
La mejora de la formación docente en la República Dominicana requiere un enfoque integral que combine capacitación continua, competencias socioemocionales, atención a la diversidad y metodologías innovadoras. La implementación de estos programas contribuirá significativamente a la mejora de la calidad educativa y a la preparación de los docentes para enfrentar los desafíos actuales y futuros del sistema educativo.
La formación docente debe centrarse en la integración de nuevas tecnologías educativas, la atención a la diversidad, y el desarrollo de competencias socioemocionales. La colaboración entre las instituciones educativas y el gobierno es clave para asegurar que los programas sean eficaces y pertinentes. Asimismo, la evaluación periódica de estos programas es fundamental para garantizar su relevancia.
La mejora de la formación docente es una estrategia fundamental para lograr un sistema educativo de calidad, lo cual contribuye al desarrollo social y económico del país. A medida que el mundo se digitaliza y globaliza, la formación docente debe evolucionar para preparar a los educadores y estudiantes para los desafíos futuros.
Es necesario un enfoque integral que combine capacitación continua, competencias socioemocionales, atención a la diversidad y metodologías innovadoras. Este enfoque contribuirá significativamente a la mejora de la calidad educativa y a la preparación de los docentes para enfrentar los retos del siglo XXI, favoreciendo una educación inclusiva, equitativa y de calidad.
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Conflictos de intereses
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