
Revista de Investigación Educativa y Deportiva
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Volumen 2
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2023 |
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Número 6
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Director: Ph.D. Richar Posso Pacheco
Email: rjposso@revistamentor.ec
Web: https://revistamentor.ec/
Editora en Jefe: Ph.D.(c) Susana Paz Viteri
Coordinador Editorial: Ph.D. (c) Josue Marcillo Ñacato
Coordinadora Comité Científico: Ph.D. Laura Barba Miranda
Coordinadora Comité de Editores: Msc. María Gladys Cóndor Chicaiza
Coordinador del Consejo de Revisores: Msc. José Julio Lara Reimundo
Original
Actividades físicas como medio para el desarrollo de una sana convivencia
en estudiantes de primaria
Physical activities as a means for the development of a healthy coexistence
in elementary school students
* José Ramón Taveras Espinal
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7076-3148
** Freddy Ernesto Ortiz Zorrilla
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2631-9015
*** Miguel Israel Bennasar García
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-3856-0279
Ministerio de Educación/Instituto Superior de Formación Docente
Salomé Ureña, República Dominicana
Contacto:
*** miguel.bennasar@isfodosu.edu.do
Recibido: 26-06-2023
Aceptado: 12-09-2023
Resumen
El propósito del estudio fue determinar el impacto de las actividades físicas como medio para el desarrollo de una sana convivencia en estudiantes de 6to grado del nivel primario, Escuela Huáscar Rodriguez Herrera, Picos de Baitoa, Provincia Santiago, República Dominicana. La metodología se desarrolló bajo el enfoque cuantitativo, de carácter exploratorio. Se utilizó la observación, la encuesta y una serie de actividades fomentadoras del trabajo grupal, la colaboración y el respaldo moral de parte de los estudiantes hacia otros estudiantes. La población es de 180 estudiantes y por conveniencia se tomó una muestra de 24. Se utilizó un cuestionario por formulario de Google. Dentro de los resultados, se evidenció que los informantes en un 54.2% están muy de acuerdo que las actividades físicas fomentan disciplina en la sana convivencia de los educandos, mientras que el 45.8% expresa estar de acuerdo. Como conclusiones, los estudiantes están conscientes de que las actividades físicas constituyen un elemento que mejora su actitud y previene conflictos, generando integración y socialización, a fin de obtener un mejor desempeño posible en sus habilidades y acciones motrices, que permitan alcanzar un aprendizaje significativo a través de la sociomotricidad y conseguir así una convivencia sana.
Palabras clave: Actividad física, convivencia, Educación Física, estudiantes, nivel primario.
Abstract
The purpose of the study was to determine the impact of physical activities as a means for the development of a healthy coexistence in 6th grade students of the primary level, Huáscar Rodriguez Herrera School, Picos de Baitoa, Santiago Province, Dominican Republic. The methodology was developed under the quantitative, exploratory approach. Observation, survey and a series of activities were used to encourage group work, collaboration and moral support from students to other students. The population is 180 students and a sample of 31 students was taken for convenience. Among the results, it was found that 54.2% of the informants strongly agreed that physical activities promote discipline in the healthy coexistence of students, while 45.8% expressed agreement. As conclusions, the students are aware that physical activities constitute an element that improves their attitude and prevents conflicts, generating integration and socialization, in order to obtain the best possible performance in their motor skills and actions, which allow them to achieve significant learning through sociomotricity and thus achieve a healthy coexistence.
Keywords: Physical activity, coexistence, Physical Education, students, primary level.
Introducción
En la República Dominicana, al igual que en muchos países, la convivencia escolar es un tema importante que requiere otra atención y esfuerzo por parte de las instituciones educativas, docentes, estudiantes y familias. La convivencia escolar se refiere a la interacción y relación entre todos los miembros de la comunidad educativa dentro de un ambiente de respeto, tolerancia y armonía. La atención a la convivencia escolar es crucial debido a que genera un ambiente escolar positivo y saludable y contribuye al desarrollo integral de los estudiantes. En este sentido, “La convivencia es un proceso de interrelaciones que no se construye por sí solo o por solo una parte de los miembros escolares, sino por todos y cada uno de los que forman parte de la escuela” (Solís, 2019, p. 5).
De no efectuarse una sana convivencia se derivan diversas manifestaciones de violencias que de una forma u otra perjudican a todo actor educativo inmerso en el proceso enseñanza y aprendizaje. Una intervención constante en lo que respecta al tema de la violencia escolar sería lo prudente por lo menos para recabar la suficiente información y que esta esté actualizada para que así se pueda dar una respuesta inmediata y efectiva por medio de los conductos pertinentes en especial porque esta es una realidad en las diferentes escuelas del país donde casi a diario aparecen casos en los que los estudiantes se agreden mutuamente y los mismos presentan conductas agresivas e irrespetuosas ante sus docentes.
Entender las maneras en que tanto estudiantes como docentes perciben y experimentan la violencia escolar, así como sus percepciones acerca de las razones que la desencadenan y perpetúan, se convierte en un punto central al diseñar e implementar programas dirigidos a abordar y prevenir la violencia escolar (Pacheco-Salazar, 2018; Posso, 2022; Posso et al. 2022).
La violencia en el contexto escolar es cualquier acción, conducta o circunstancia que se origine en la escuela abarca y que tenga como consecuencia la interrupción del proceso educativo o el perjuicio a la integridad física, emocional o psicológica de cualquier individuo perteneciente a la comunidad educativa. Esto abarca a estudiantes, profesores, personal administrativo y padres. La manifestación de la violencia en el entorno escolar puede adoptar diversas formas, entre las que se incluyen el acoso escolar (bullying), agresiones físicas y verbales, actos de discriminación y cualquier comportamiento que genere un ambiente hostil o intimidante. Constituye un tema de prioridad social y educativa, el cual debe abordarse desde el hogar hasta la comunidad educativa y que no sólo sea tomado en cuenta cuando ocurre un hecho conflictivo entre alumnos o hacia el profesor.
Existen escuelas en las que la violencia escolar ocurre en menor medida, y en las que se ha logrado estructurar una convivencia saludable entre los compañeros de las diferentes clases y grados. En este sentido, el tratamiento educativo para la convivencia debe estar enfocado en varios aspectos sociales como son el familiar, escolar, comunidad local, regional, nacional e incluso, internacional (García et al., 2019; Posso, 2022; Posso et al., 2022).
Ante lo planteado, surge la importancia de fomentar una sana convivencia entre los estudiantes de 6to grado en la Escuela Huáscar Rodríguez Herrera, ubicada en Picos de Baitoa, Provincia Santiago, República Dominicana, por cuanto resulta crucial para el desarrollo integral de los alumnos a fin de crear un ambiente de aprendizaje positivo y enriquecedor. La convivencia armónica y respetuosa entre los estudiantes no sólo contribuye al bienestar emocional de cada individuo, sino que también establece las bases para el éxito académico y la formación de ciudadanos responsables y comprometidos.
Promover una convivencia saludable impulsa el desarrollo de habilidades sociales y emocionales esenciales. Los estudiantes aprenden a comunicarse de manera efectiva, a resolver conflictos de manera constructiva ya practicar la empatía y el respeto hacia sus compañeros. Estas habilidades son fundamentales para sus relaciones personales y profesionales en el futuro. Un entorno escolar en el que prevalece la sana convivencia facilita el proceso de aprendizaje. Los estudiantes se sienten más seguros, motivados y dispuestos a participar activamente en las actividades académicas y extracurriculares. La colaboración y el intercambio de ideas entre compañeros se vuelven más fluidos, enriqueciendo la experiencia educativa para todos.
Una convivencia respetuosa es una barrera efectiva contra el bullying y la violencia escolar. Los estudiantes son menos propensos a involucrarse en comportamientos agresivos cuando existe un clima de tolerancia y apoyo mutuo. Esto crea un espacio donde los conflictos pueden resolverse pacíficamente y donde cada estudiante se siente valorado por su singularidad.
Al promover la sana convivencia, se está formando a los estudiantes como ciudadanos y responsables conscientes de su impacto en la comunidad. Aprenden a ser respetuosos, a considerar las necesidades y opiniones de los demás, ya que contribuyen positivamente al entorno escolar y a la sociedad en general.
Las habilidades de convivencia saludable adquiridas en la escuela no sólo tienen relevancia durante la educación primaria, sino que perduran a lo largo de la vida. Los estudiantes se beneficiarán al llevar estas habilidades a su vida adulta, en sus relaciones laborales, familiares y comunitarias. En este sentido, la realización de actividades físicas juega un papel fundamental en la promoción de la convivencia escolar en la Escuela Huáscar Rodriguez Herrera. Estas actividades no sólo promueven la salud física de los estudiantes, sino que también tienen un impacto significativo en su bienestar emocional, relaciones interpersonales y ambiente educativo en general.
Las actividades físicas presentes en el deporte escolar, la recreación educativa y el juego dirigido, ofrecen oportunidades para que los estudiantes interactúen, socialicen y trabajen juntos. Estas experiencias compartidas fortalecen los lazos entre los alumnos, promoviendo la colaboración y el respeto mutuo. Los estudiantes a menudo tienen energía acumulada que puede traducirse en comportamientos disruptivos si no se canaliza adecuadamente. Ante ello, las actividades físicas ofrecen una vía saludable para liberar esta energía, lo que puede contribuir a reducir la ansiedad, el estrés y la agresión en el entorno escolar.
A través de las actividades físicas, los estudiantes promueven principios y valores como el respeto, el trabajo en equipo, la honestidad, el esfuerzo y la perseverancia, aplicables al diario vivir, fomentando la convivencia basada en principios positivos. Al participar en diversas actividades, los estudiantes mejoran sus habilidades sociales, aprenden a escuchar, a compartir y a resolver conflictos de manera constructiva.
Las actividades físicas ofrecen a los estudiantes un terreno de juego nivelado. Aquí, no importan las diferencias de género, habilidades o antecedentes culturales. Todos tienen la oportunidad de participar y contribuir, fomentar el respeto y la aceptación de la diversidad. Al alcanzar metas personales en actividades físicas, los estudiantes construyen confianza en sí mismos y en sus habilidades. Esto puede mejorar su autoestima y actitud hacia los demás, fomentando una convivencia positiva.
La práctica de Educación Física es el escenario ideal para interactuar con otras personas, fortalecer valores, adquirir buenos hábitos de vida y deportivos y tener un buen estado de salud (Bolaños y Stuart, 2019). La Educación Física no solo implica la participación individual en actividades físicas, sino también la interacción con compañeros y docentes. Estas interacciones promueven la cooperación, el trabajo en equipo y la habilidad para relacionarse de manera positiva y efectiva con otras personas. Por tanto, la práctica regular de actividad física en la Educación Física fomenta la adopción de hábitos saludables desde edad temprana y genera un impacto positivo en el desarrollo motor de los estudiantes. A través de una variedad de actividades físicas, los estudiantes mejoran su coordinación, equilibrio y destrezas físicas, lo que incide en su confianza, autoestima y sociomotricidad.
La sociomotricidad es un término utilizado para describir el desarrollo social y motor de un individuo, cuyo objetivo consiste en ayudar a las personas a desarrollar las habilidades necesarias para interactuar adecuadamente con su entorno y alcanzar una adecuada autoestima. La finalidad de la sociomotricidad radica en asistir a individuos en la adquisición de las destrezas esenciales para una interacción efectiva con su entorno y para el logro de una autoestima adecuada. Estas aptitudes engloban el fomento de la habilidad de establecer comunicación con otros, la autorregulación, la resolución de conflictos, la toma de elecciones, la colaboración y la capacidad de movimiento (Reyes-Rodríguez, 2022).
Aunque la sociomotricidad no puede directamente impedir el comportamiento violento, sí puede contribuir a prevenir el comportamiento violento al proporcionar herramientas para desarrollar habilidades sociales y mejorar la regulación emocional. Estas herramientas pueden ayudar a un individuo a aprender a controlar sus emociones y expresarlas de una manera que no sea violenta, desarrollando de esta forma los valores y cooperación positiva (Reyes-Rodríguez, 2019).
La sociomotricidad en el contexto de la Educación Física se refiere a una aproximación educativa que integra el desarrollo motor y las habilidades sociales en el proceso de aprendizaje. Se centra en la interacción entre el individuo, el movimiento y su entorno social, reconociendo que el movimiento es una actividad física y una forma de expresión y comunicación. Busca alcanzar objetivos más allá del desarrollo físico. A través de actividades y juegos, promueve la cooperación, la comunicación efectiva y la empatía. La sociomotricidad reconoce que el proceso de aprendizaje no sólo involucra el cuerpo, sino también la mente y las relaciones interpersonales, promoviendo un crecimiento integral de los estudiantes.
La implementación de la sociomotricidad en entornos escolares puede ser una estrategia efectiva para abordar y combatir la violencia escolar, puesto que al integrar el desarrollo motor y las habilidades sociales, puede ayudar a crear un ambiente escolar más armonioso y respetuoso, lo que a su vez puede contribuir a la reducción de la violencia y los conflictos entre estudiantes.
Ante lo planteado, la Educación Física desempeña un rol importante para disminuir la violencia en los centros educativos y tiene una función crucial para crear y desarrollar actividades que fomenten el control emocional, la percepción personal, la autoimagen, la sana autoestima y las relaciones basadas en el respeto al compañero, a las competencias y al juego en sentido general. El conocimiento de los beneficios de la actividad física sobre la salud física y emocional, mejora las prácticas de enseñanza y aprendizaje por parte de los profesores, bajo un enfoque holístico que garantice el bienestar físico e intelectual (Rodríguez et al., 2020).
La violencia que presentan los estudiantes en la que los actos ofensivos surgen con regularidad y con ciertas hostilidades entre ellos y hacia el docente de turno es uno de los flagelos a los que los centros educativos dominicanos se enfrentan diariamente con muy poco o ningún apoyo de las familias. Es por esto que al ver la facilidad con la que los discentes explotan o simplemente inician una discusión se ha tomado con seriedad el tema de la “Convivencia” como un factor que afecta el rendimiento dentro del centro educativo afectando el entorno tornándose negativo, agresivo e indisciplinado.
La falta de promoción de principios y valores acompañados de una mala conducta son de las actitudes que claramente presentan los discentes que favorecen la violencia, a la ofensiva tanto verbal como física y muestran un claro descontrol y desequilibrio emocional al momento de relacionarse con los demás. Hoy día la sociedad, a nivel mundial, está experimentando un incremento de la preocupación por la aparición de episodios violentos y el maltrato entre iguales en el contexto escolar. Estos, son conocidos como acoso escolar. Este tipo de conducta también se ha hecho presente en las escuelas públicas de la República Dominicana y más específicamente en el 6to grado de la Escuela Huáscar Rodriguez Herrera, en el que se presentan conflictos de abuso y maltrato entre los mismos estudiantes, mostrando un comportamiento irrespetuoso y el de forma verbal y física.
Las actividades físico-deportivas, por su carácter emocional y de favorecimiento de la interacción entre participantes, representan un medio ideal para la promoción de valores (González-Carcelén, 2019). Sin embargo, se deben proveer nuevas herramientas que posibiliten la estructura forjada en valores y en el respeto a las normas y a las personas. He allí la realización de actividades físicas a través del juego y toda práctica que se pueda generar en el marco del desarrollo del ser a través de la comunicación, la interacción social, el respeto por el otro y el reconocimiento propio (Carlosama et al., 2018).
En vista de que el centro educativo está presentando diferentes situaciones provocadas por una falta de respeto mutuo entre compañeros del recinto escolar y que este tipo de conducta debe trabajarse la problemática desde un punto de vista holístico en el que trabaje la parte personal e integral del discente con un enfoque conductual en el que la Educación Física sea el instrumento para llevar a cabo una transformación social, pedagógica y conductual, de manera paulatina pero efectiva.
Para la realización de este estudio se realizaron varias actividades físicas en el que los participantes hicieron trabajo cooperativo, competitivo y de rendimiento físico. El propósito de estas actividades fue conducir acciones sociomotrices que mejoren la forma de hablar y tratarse de los discentes propiciando una interacción adecuada y positiva en el que se generen diálogos orgánicos que afloren emociones eufóricas y que pese a estas se mantenga un comportamiento bajo la base del respeto y el apoyo mutuo, dando pie a una saludable convivencia. Entre estas actividades están: El juego de pelota, carreras de relevo, circuitos de ejercicios y competencias por equipo en fútbol. El juego es una herramienta de aprendizaje (Gil-Espinosa, 2018). Todas estas actividades tienen en común que amerita de la interacción entre los involucrados y por ende necesariamente se desarrollarán conversaciones y acciones que tienen que ser realizadas en equipo o mínimamente dependiendo de un compañero de la clase.
Metodología
La investigación está inserta en el enfoque cuantitativo, el cual, busca medir variables específicas, establecer correlaciones y realizar análisis estadísticos para obtener conclusiones basadas en evidencia numérica y generalizable.
Al respecto, Hernández-Sampieri y Mendoza (2018), sostienen que los métodos cuantitativos constituyen “Un proceso sistemático y crítico de investigación e implican la recolección y análisis de datos, así como su discusión e interpretación conjunta, para realizar inferencias producto de la toda la información recabada (meta inferencias) y lograr entendimiento del fenómeno…” (p.12).
El estudio posee un carácter exploratorio, puesto que es el primer acercamiento del tema. Los estudios exploratorios tienen por objetivo “examinar un tema o problema de investigación poco estudiado, del cual se tienen muchas dudas o no se ha abordado antes" (Hernández-Sampieri, Mendoza, 2018, p.107).
La población objeto de estudio corresponde a 180 estudiantes, con una muestra por conveniencia de 24, en edades comprendidas entre 9 y 14 años, del 6to grado, nivel primario. Previo a la aplicación del instrumento, se realizó la técnica de la observación que evidenció una convivencia escolar poco sana. De igual manera, se llevaron a cabo actividades fomentadoras del trabajo colaborativo, cooperativo y el respaldo moral por parte de los estudiantes hacia sus compañeros Luego se levantó la información, en el que se utilizó un cuestionario por formulario de Google, a fin de recolectar datos de la muestra, los cuales fueron expresados en gráficos y obtenidos con pleno consentimiento de los participantes y con el apoyo del centro educativo.
Tabla 1
Descripción de las variables
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Objetivo general |
Objetivos específicos |
Variables |
Definición de variables |
Indicadores |
Objeto a medir el indicador |
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Analizar el efecto de las actividades físicas en la convivencia de los estudiantes de 6to grado |
Describir la sociomotricidad a través de la percepción de los estudiantes de 6to grado. Realizar actividades físicas que mejoren la convivencia entre los estudiantes de 6to grado. |
Sociomotricidad |
Es una disciplina pedagógica que estudia el desarrollo global del ser humano a través del movimiento, con el objetivo de mejorar la calidad de vida. Combina elementos de la psicomotricidad, la pedagogía y la Educación Física para promover el desarrollo integral, tanto en el ámbito individual como grupal (Vico e Izquierdo, 2021). |
Interacción entre los discentes. Fomentación de actitudes a través de la actividad física. Cooperación entre los estudiantes. |
Interactúan con sus compañeros. Desarrollan las actitudes por medio de la actividad física. Cooperan entre ellos. |
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Actividad física |
Es cualquier movimiento corporal producido por los músculos que requiere un gasto energético (Rodríguez, 2020). |
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Tabla 2
Relación de los años de los estudiantes encuestados y equivalente a su porcentaje.
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Edad (años) |
Frecuencia Absoluta (FA) |
Frecuencia Porcentual (F%) |
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10 |
2 |
8.4 |
|
11 |
12 |
50 |
|
12 |
7 |
29.2 |
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13 |
2 |
8.3 |
|
14 |
1 |
4.2 |
|
Total |
24 |
100 |
Los datos expresan las posibles diferencias en la edad que presentan los estudiantes de la Escuela Huáscar Rodriguez Herrera, 6to grado, nivel primario, la edad oscila entre 9 años y 14 años llegando incluso a notarse cierta sobre edad en esta población estudiantil.
Gráfico 1
Del 1 al 10, siendo 1 el más bajo y el 10 el más alto ¿Te llevas bien con tus compañeros?

En el gráfico se establece el nivel de relación del trato entre los compañeros del grado. Se puede observar que un estudiante respondió 2 para un 3.8%, otro estudiante marcó 5 para un 3.8%, 5 respondieron 7 para un 19.2 %, 2 seleccionaron el número 8 para un 11.5%, 6 marcaron 9 para un 23.1% y 9 de los encuestados marcaron 10 para un 38.5 %. Lo que establecen estos datos es que el 7.6% del grado en cuestión no se lleva bien con su compañero de clases, el 30.7% medianamente bien y el 61.6 % % restante se llevan bien o excelente.
Gráfico 2
Del 1 al 10, siendo 1 el más bajo y el 10 el más alto ¿En el salón de clases ocurren conflictos o malos tratos entre compañeros con frecuencia?

Se observa que 2 informantes respondieron 1 para 8.3%, 4 marcaron 3 para un 16.7%, 1 participante respondió 4 para un 4.2%, 2 respondieron 5 para un 8.3%, otro puso 6 para un 4.2%, 3 de los encuestados marcaron 7 para un 12.5%, 4 seleccionaron 8 para un 16.7%, 1 marcó 9 para un 4.2% y 6 marcaron 10 para un 25%.
Gráfico 3
Del 1 al 10, siendo 1 el más bajo y el 10 el más alto ¿En las actividades físicas de la clase de Educación Física se presentan situaciones de malos tratos entre los compañeros?

Se puede observar en el gráfico que 8 respondieron 1 para 33.3 %, dos discentes respondieron 2 para un 8.3 %, 2 respondieron 4 para un 8.3 %, 2 marcaron 5 para un 8.3 %, 3 eligieron 5 para un 8.3 %, 3 seleccionaron 6 para un 12.5 %, 2 colocaron 7 para un 8.3 %, 2 marcaron 8 para un 8.3% y 3 estudiantes eligieron 10 para un 12.5%. Este gráfico refleja como el nivel de conflicto en las clases en donde se realizan actividades físicas es menor al de salón de clases en donde el 33.3 % de los encuestados entiende que no ocurren malos tratos en la clase de EF, otro 33.2 % entiende que sí ocurre, pero en un porcentaje bajo, el 29.1 % entiende que si pasan conflictos y malos tratos con cierta frecuencia y el 12.5 % restante entiende que ocurre con mucha frecuencia.
Gráfico 4
¿La actividad física es necesaria para fomentar la disciplina?

Como se aprecia en el gráfico, el 54.2 % de los encuestados están muy de acuerdo que las actividades físicas fomentan disciplina, el 45.8% expresa que están de acuerdo de que estas actividades facilitan el comportamiento de discentes, ninguno de los encuestados está en desacuerdo que las actividades físicas no incrementen la disciplina y de esta manera dando a entender que realización de este tipo actividades fomenta una conducta positiva en el alumnado.
Gráfico 5
¿Las actividades físicas que realiza en la clase de Educación Física ayudan a tener un mejor trato entre los compañeros de su clase?

Según los datos reflejados, el 66.7% de los participantes está de acuerdo con que a través de las actividades físicas los discentes pueden llevarse mejor con sus compañeros, 8.3% plantea lo contrario, 25% de los participantes están muy de acuerdo de que por medio de las actividades físicas los educandos colaboren mutuamente.
Gráfico 6
¿Las actividades físicas de la clase de Educación Física afectan de forma positiva su actitud ante los demás compañeros?

Los datos expresan que el 50% están de acuerdo con que las actividades físicas de la clase de Educación Física afectan de forma positiva la actitud del estudiante ante los demás compañeros, mientras que el 37.5% opinó en Desacuerdo y el 12.5% está muy de acuerdo, lo cual conlleva a determinar que las actividades físicas no promueven la sociomotricidad.
Conclusiones
Los estudiantes están conscientes de que las actividades físicas son un factor que mejora su actitud y previene conflictos. Los resultados de los análisis muestran que la actitud de los discentes cuando se encuentran en un entorno enfocado en la actividad física en el que además se genere competitividad y diversión a la vez, provoca la necesidad de apoyar a sus compañeros para que estos obtengan el mejor desempeño posible.
Los estudiantes conciben a la actividad física como un aspecto que afecta su conducta de forma positiva que produce en ellos una actitud más asociada hacia el desarrollo de mejores interacciones interpersonales utilizando un lenguaje más inclusivo y socioafectivo que un lenguaje hostil. Es por esto que las actividades físicas representan un elemento crucial en el proceso de enseñanza y aprendizaje que ayuda a canalizar las emociones y reacciones negativas, brindando las herramientas para el autocontrol y el uso de valores al momento de la socialización entre los participantes.
La importancia que tiene la Educación Física en niños conflictivos es meramente sorprendente, como una asignatura a través de las actividades físicas puede hacer que estudiantes con inconvenientes para socializar, compartir, colaborar o con conductas a ser violentos se integren a una clase de manera voluntaria demostrando sus actitudes, aptitudes y cooperación.
El involucramiento en actividades físicas permitió a la mayoría de los estudiantes canalizar su energía de manera constructiva y liberar tensiones. Esto condujo a una disminución en los niveles de agresión y conflictos entre compañeros, ya que encontraron una vía saludable para expresarse.
La participación en actividades físicas ayudó a los estudiantes a sentirse más seguros acerca de sus habilidades y capacidades. El logro de objetivos en actividades físicas contribuyó a una mayor autoconfianza, lo que influyó positivamente en su interacción con sus compañeros.
A través de las actividades físicas, se inculcaron valores como el respeto, la tolerancia y la solidaridad. Los estudiantes internalizaron estos valores al trabajar en equipo y compartir experiencias positivas, lo que tuvo un impacto en su actitud hacia los demás.
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